El desgaste teórico fuera de contexto se lo lleva el viento, la verborrea del mejor arquitecto cimienta en paja si no es oportuna.
Me gusta escuchar a charlatanes desde mi sofá, sentirme bien conmigo mismo, ser crítico y decir blablabla.
Cada palabra a su debido tiempo, acompañada de un gesto, valor por mil.
El problema nos lo dieron las películas, en las que parece que siempre hay una frase oportuna, un guión vital que cuando se pronuncia hace girar los acontecimientos radicalmente, lo que era positivo ahora es negativo y viceversa. El problema es nuestro que nos lo creímos.
El problema es que la rutina tiene muchos puntos muertos, y los llenamos de paja mental, teorías grandilocuentes, moral sujeta con palillos, que a la hora de la acción tiembla y tiembla. El problema es que nos dedicamos a convencer al resto sobre nuestras teorías generando un cemento temporal a la endeble estructura (a veces puede darse el paradójico caso de querer arreglar la lavadora al que tiene un problema con el perro)
Que no nos pongan nerviosos los tiempos muertos, los silencios, las soledades.
Llenemoslos de ejemplos, construyamonos y actuemos, y que nos siga quien quiera, que seguro que son muchos más de los que nos escuchan charlar y charlar...
Espero haberos convencido

